Al cerrar la primera temporada de Pandas Creativos, nos sentamos por primera vez del otro lado de la mesa. Rafa Borys, invitado del episodio 16, nos hizo las preguntas que ustedes nos mandaron. Una de ellas fue directa: ¿cuál es el principal problema de los emprendedores que han entrevistado?
Después de platicar con más de 20 personas que tienen un negocio, y de llevar 12 años emprendiendo nosotros mismos, la respuesta se repite una y otra vez. Aquí te contamos cuáles son esos problemas, cómo se ven en la vida real y qué hacer para no quedarte atorado en ellos.
Los problemas más comunes que hemos visto
1.Las excusas: "es que me falta…"
Siempre hay algo que falta: un local, tiempo, dinero, el equipo perfecto. Lo vimos en casi todas las conversaciones, y nos lo vimos a nosotros mismos. Para el equipo, el principal problema del emprendedor es la excusa, y muchas veces el obstáculo eres tú, no tu situación.
Su recomendación es aventarte a hacer las cosas como se puedan y mejorar sobre la marcha.
2.El perfeccionismo que te frena
Nos hemos topado con gente que no lanzaba su proyecto porque le faltaba un tono de verde en la paleta del manual de marca. Nuestro consejo es incómodo pero cierto: alguien más ya lo hizo, más feo que el tuyo, y le está yendo bien.
A nosotros también nos pasó. Con el podcast, la tentación era esperar mejores cámaras, mejor audio y mejor luz. En lugar de eso arrancamos con micrófonos económicos, aguantamos que se colara la voz de un perrito en el audio y fuimos mejorando episodio tras episodio. Hoy los primeros episodios nos hacen reír, pero existen, y eso es lo que cuenta.
3.Un negocio bellísimo que no vende
Es de los casos que más vemos. La persona tiene logotipo, manual de marca, página web y hasta oficina, todo extremadamente bonito. Pero no tiene ventas. Llega y pregunta: "¿qué está mal con mi proyecto?". Y la respuesta suele ser: nada, está todo bien, ahora tienes que salir a vender.
A nosotros nos pasó con un producto propio: nos obsesionamos con la tipografía y el empaque y no vendíamos. Entendimos por las malas que, si no vendes, no puedes pagar la logística ni desarrollar nada más.
4.Sabotearte a ti mismo
Cuando le preguntaron al equipo qué fue lo más difícil de arrancar Jumping Panda, no fue la parte técnica. Fue creerse que sí sabían lo que hacían. Con 12 años de experiencia a cuestas, frente a un cliente aparece la duda: "¿y si piensa que no sé?".
Lo que les ayudó fue tener a alguien al lado que les dijera "sí sabes, brinca". Es una buena razón para rodearte de personas que crean en ti, o al menos para hablarte con más cariño cuando emprendes solo.
5.Esperar años para dar el salto
Roberto lo dijo sin filtro: le tomó 12 años hacer algo que traía en la cabeza desde que conoció a Chio, que era hacer un podcast. Pensar demasiado no lo acercaba a la meta, saltar sí. Jumping Panda nació justo cuando alguien les dijo "aviéntense a dar un curso, ustedes saben un montón", y se animaron.
Lo que aprendimos (y que te puede ahorrar años)
1.Empieza con lo que tengas, hoy
Tu celular "del año del caldo" sirve para arrancar. El propio negocio te va dando para mejorar: luces, equipo, gente. Nunca va a ser suficiente si esperas a tenerlo todo, así que empieza, punto.
2.Encuentra a alguien que salte contigo
En los 12 años que llevan emprendiendo, el factor común ha sido tener una persona al lado que se anime junto contigo y que te empuje a creértela. Si estás solo, procura la autocomunicación: hablarte como le hablarías a tu mejor socio.
3.Cambia el "por qué" por el "para qué"
Para el equipo, emprender incluye carretera, terracería, baches y hasta caerse de un puente, y volver a levantarse. Una de las palabras que eligieron para resumir lo aprendido fue resiliencia: lo que cuenta es lo que haces después de lo que no planeaste. Se vale lamentarse, pero luego pregunta "¿para qué me pasó esto?".
4.Elige con quién trabajas y cuida tu paz
Una de las enseñanzas personales del equipo fue no querer clientes que no quieren. Se vale decir que no a quienes son tóxicos y elegir siempre tu paz. Trabajar con gente que sí confía en ti se nota en los resultados.
5.Alimenta tu creatividad y usa la IA como herramienta
La creatividad no llega de la nada: se alimenta de leer, ver documentales, viajar, observar la publicidad y también de aburrirte un rato sin el celular. Sobre la inteligencia artificial, la postura del equipo es clara: es una herramienta que optimiza tiempo, no te sustituye. Las ideas siguen siendo tuyas.
“Alguien más ya lo hizo, y más feo, y le está yendo bien. No seas tan perfeccionista.”
¿Te está pasando algo parecido?
Si te suena familiar alguno de estos puntos, tu negocio probablemente no está mal: solo necesita un empujón en la dirección correcta. Pregúntate:
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Esto es solo un resumen. La conversación completa tiene muchos más detalles, anécdotas y consejos. Míralo completo en YouTube o encuentra todos los episodios en la página del podcast Pandas Creativos.
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